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Si lo bueno , repetido se convierte en dos veces bueno , rindo mi pequeño homenaje a este gran bluesmen americano , que hoy cumpliria su efemerides.

con el articulo del maestro sumelier&blues : MARTIN SASSONE :http://malbecblues.blogspot.com.ar/2012/04/de-la-cuna-hasta-la-tumba.html .

De la cuna hasta la tumba : por Martin Sassone.

John Campbell tendría hoy 60 años si su corazón no hubiera estallado mientras dormía una noche calurosa de junio de 1993. Su legado discográfico es tan acotado como extraordinario. Campbell fue un guitarrista visceral y un cantante formidable, que aullaba unos blues humedecidos en bourbon. Murió en el mejor momento de su carrera: sus discos para el sello Elektra cautivaban al mundo del blues y su gira junto a Buddy Guy por Europa había sido un éxito. Si la Parca no hubiese irrumpido en su habitación, hoy sería uno de los popes indiscutidos del género. De todas maneras, su temprana muerte no hizo más que erigirlo en un mito, algo así como Stevie Ray Vaughan, pero con mucha menos prensa.

Nació en Shreveport, Louisiana, el 20 de enero de 1952 y se crío en Texas. Su música refleja el sonido árido texano, inspirado en la figura de Lightinin’ Hopkins, y los blues profundos del Delta. Empezó a tocar la guitarra de muy chico y a los 13 años ya lo hacía a cambio de una remuneración. Fue una de esas jóvenes promesas como Jonny Lang, Shuggie Otis o Nathan Cavaleri. De adolescente fue telonero de músicos enormes como Albert Collins o Clarence “Gatemouth” Brown. Pero la música no era su única pasión. Los autos ocupaban el otro costado de su interés. Empezó a correr picadas hasta que tuvo un accidente que casi le cuesta la vida. Campbell perdió el ojo derecho, sufrió la fractura de varias costillas y se le perforó un pulmón, por lo que tuvo que pasar varias semanas internado. Ese accidente terminó de inclinarlo hacia la música. Con el tiempo, su voz se tornó más cavernosa y su slide, casi como un puñal afilado, comenzó a describir sonidos más oscuros. Empezó a alternar su Gibson Southern Jumbo y su National Steel de 1934 con la guitarra eléctrica. Volvió a tocar en los bares de su pueblo y alrededores. Siguió creciendo y fue fichado por los productores de algunos festivales de blues.

Pero su vida cambió de lleno cuando se fue a vivir a Nueva York. Si bien es cierto que al comienzo siguió haciendo lo mismo que en el sur, tocar en vivo ante no mucho público, un encuentro fortuito lo llevó directamente a un estudio de grabación. El guitarrista Ronnie Earl quedó encantado con su forma de tocar y cantar los blues y le ofreció producir su primer álbum. El 18 de abril de 1988, Earl y Campbell entraron a los estudios Splice of Life, en Brighton, Massachusetts, junto a otros músicos de fuste como el armonicista Jerry Portnoy, el baterista Per Hanson y el cantante Darrell Nulisch. El resultado fue A man and his blues, una obra formidable y abrasiva. Tal vez porque todavía no era muy conocido, el álbum no tuvo cabida en su país y tuvo que ser editado por el sello alemán Crosscut. Pero al año siguiente llegó a oídos de los bluseros más acérrimos y gustó tanto que fue nominado para un premio W.C. Handy, y así llamó la atención en su tierra. Recién un año después de su muerte, en 1994, el sello Blue Rock’it lo reeditó en EE.UU. A partir de 1989, la figura de Campbell creció a pasos agigantados. La compañía Elektra puso el ojo en él y así grabó otros dos discos excepcionales, más eléctricos que A man and his blues, pero con el mismo espíritu: One believer (1991) y Howlin’ mercy (1993). Este último incluye un cover de Tom Waits, Down in the hole, que es de las mejores interpretaciones bluseras de los noventa. Hay otros dos discos suyos, en pequeños sellos independientes, pero son muy difíciles de conseguir.

Para los descendientes de anglosajones, su nombre es algo así como Juan García. Si buscan en la web se van a encontrar con decenas de “John Campbell”, tanto políticos ingleses como estadounidenses, militares, deportistas, académicos, científicos, escritores y hasta músicos. Pero sólo éste John Campbell fue capaz de tocar blues desde las entrañas y no vivir para contarlo, de la cuna hasta la tumba.


JOHN CAMPBELL POR : http://lamejorguitarra.blogspot.com.es/2011/04/john-campbell.html

John Campbell,uno de los grandes del blues y también un gran desconocido. Su discografia no es muy extensa, pero nos encontramos ante un muy buen guitarrista, compositor, poseedor de una voz profunda perfecta para el blues.

Nacido en el año 1952 en Shreveport (Louisiana), a los ocho años obtiene su primera guitarra y a los trece ya forma parte de una banda.

A los dieciseís años se traslada a Texas donde forma un trio denominado “Junction” , es la típica formación de guitarra, bajo y batería.

Con esta primera banda esta dos años hasta su disolución, actuan en pequeños locales de Texas realizando pequeñas incursiones en New Orleans lo que le permite ir puliendo su estílo. Tenemos al “Buesman” de carretera, sin destino conocido y sobreviviendo según la leyenda urbana vendiendo su sangre por dinero.

Poco después tiene un accidente de automovil que le hace perder un ojo, debe ser intervenido para reconstruirle el rostro, este accidente mermará su salud en los siguientes años.

Durante su recuperación sigue practicando su estilo basado en riffs poderosos, staccattos y un slide que nos puede hacer temblar el alma. Sus letras son tristes, nos hablan de violencia, celos, envidias, pantanos, engaños, etc. , muchos temas son composiciones suyas pero como todos, no perdió la ocasión de versionar los grandes temas del blues.

En este primer video John Campbell nos hace una demostración de los diferentes estilos de blues, empieza normal, tenemos un sólo del segundo guitarrista muy bueno, pero lo mejor llega al final. Os recomiendo que lo veaís entero.

Publica su primer disco en solitario titulado “Street Suite” (1975) , también graba posteriormente una serie de cintas acústicas que serán editadas años después en una recopilación denominada “Tyler, Texas Sessions” (2000).

En 1985 se traslada a New York para actuar en locales y clubs de la gran manzana, es aquí donde Ronnie Earl produce su siguiente trabajo “A Man and His Blues” (1988), este es un disco imprescindible para los amantes del blues.

Al año siguiente es nominado a uno de los premios W.C Handy.

Después de este trabajo también graba “One Believer” (1991) y “Howlin´Mercy” (1993), en este último trabajo encontramos una versión del tema “When the Levee Breaks” de Led Zepelin, las dos son grabaciones que al menos hay que escuchar. Seguramente acabarán en vuestra colección de blues.

Se une en gira por los Estados Unidos con Buddy Guy, en los dos años siguientes (1992-1993) realiza giras por Europa. Pero en el mes de Junio de 1993 tiene un ataque al corazón y muere a la edad de 41 años. Su muerte nos ha impedido disfrutar de uno de los mejores músicos de blues y que podía haberse convertido en leyenda con el tiempo, es curioso, muere justo cuando su último trabajo empezaba a ir de boca en boca por los círculos musicales, la maldición del blues.

Quiero agradecer a nuestros amigos del blues que ya han difundido algunas entradas de este gran músico en sus blogs.

DISCOGRAFIA

Street Suite (1975, Sync Records)
A Man And His Blues (1988, Cross Cut Records; re-issued en Julio de 1994, Blue Rock’it Records)
One Believer (1991, Elektra)
Howlin’ Mercy (1993, Elektra)
Tyler, Texas Session (2000, Sphere Sound Records)

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