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LA CONEXION ARGENTINA DE HUBERT……….

¿Quién fue más importante para la electrificación del blues, Hubert Sumlin o Muddy Waters, según Adrián Flores?

Yo creo que el músico mas importante que electrifico el Blues fue Muddy Waters, Hubert revolucionó la manera de tocar la guitarra, pero Muddy es el músico que yo siempre acostumbro decir que sintetiza todo dentro del Blues.

Hubert Sumlin: 1931-2011

Hubert Sumlin (1931-2011).Por nuestroa amigos de :http://www.taringa.net/comunidades/blues/4222669/Hubert-Sumlin_-1931-2011.html

Hubert se fue, y con su partida a cielos mas claros dejo un hueco en el corazon de millones de fanaticos y un legado que puede oirse, no solo en los puristas del blues sino tambien en un gran puñado de rockers que como Clapton y Keith richars le rendian pleitesia.
Ya se lo veia en sus ultimas presentaciones en mal estado. Si cuando subia al escenario ademas de su amada guitarra, llevaba tambien un tanque con oxigeno.

Las conexiones a veces son odiosas y a veces gloriosas.

La conexion con argentina de Hubert Sumlin forma parte de la segunda, y como testimonio hay dos discos grabados en el pais, con musicos argentinos “Made in Argentina” y “I’m the backdoor man” para el sello Blues Special records de Adrian Flores.

Mucho, para una leyenda del blues que grabo solo una docena de discos a su nombre, y testimonio del cariño del publico argentino.

Sus ultimos años fueron agradecidos con el, Artista tradicional del año, invitado en los Crossroads de Eric Clapton, ingreso en el salon de la fama del Blues….Reconocimientos en vida, para una vida signada por el blues.

Se ve incluso en Cadillac Records, el film que cuenta en modo figurado la historia de Chess records, como Hubert es pretendido por los dos mas grandes: Muddy Waters y Howlin Wolf, que en la ficcion se lo lleva practicamente a punta de pistola. Asi de grande era su talento.
La Revista Rolling Stone lo cataloga como el guitarrista numero 43 dentro de los 100 guitarristas de todos los tiempos. Pero ellos que saben, son muy rockeros.

Hubert fue un musico avanzado para su epoca, y paso gran parte de su carrera junto al gran Howlin Wolf, nada menos, siendo responsable directo del sonido del gran Wolf desde mediados de la decada del 50 hasta su fallecimiento en 1976.
Aun recuerdo el placer que senti cuando tuve en mis manos “Heart & Soul” y “Healing Feeling”, gracias a aun amigo querido que los presto.
Hubert es una autentica leyenda con peso propio, que cargara con orgullo haber sido “el guitarrista de Howlin Wolf”, su mentor y su amigo, pero tambien fue el dueño de su propio destino.

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Hubert Sumlin – 1956 Gibson Les Paul Goldtop
29/05/08
Hubert, Hubert, el digno guitarrista y acompañante del mítico cantante y armoniquista de blues de Chicago Howlin’ Wolf; uno de los más grandes de los inicios del blues eléctrico junto con Muddy Waters.

Nacido en 1931 en Greenwood, Mississippi, EEUU, Hubert tuvo su primera guitarra a los 8 años y aprendió a tocar el blues desde pequeño, practicando en los tiempos libres en su trabajo de arado. Colándose a un recital en su nuevo pueblo Hughes, en Arkansas conoció a un tal Chester Burnett, apodado Howlin’ Wolf (Lobo aullador), que tocaba la armónica y recibía su sobrenombre de su desgarradora voz. Siguió durante 3 años a la banda de Burnett.

Sumlin se unió a la Wolf Band en 1954, después de haber madurado su estilo musical y evolucionando de una simple guitarra rítmica a un firme soleador, siendo contratados por Chess Records; y formando una de las duplas del blues más sólidas y fructíferas de la historia, y acercando el delta blues acústico del Mississippi a una veta más eléctrica que influiría en unos jovencitos llamados Clapton, Beck, Page y Taylor entre muchos otros… El contrabajista y ex boxeador Willie Dixon, personaje mítico del círculo del blues compuso para ellos éxitos como “Spoonful” “I ain’t superstitious”, “Little red Rooster”, “Back Door Man”, “Built for Comfort” y “Killing Floor”, editados en los ’50s.
Luego de algunas clases de música en el Conservatorio de Chicago, Hubert reemplazó la pua por sus dedos, permitiéndose así fraseos hechos a base de pellizcos de las cuerdas

Durante 23 años Sumlin permaneció en la banda soporte de Wolf, sin poder iniciar una carrera solista exitosa ni unirse a otro compositor (intentó con Muddy Waters en 1956, que tal vez por ser también guitarrista lo limitaba demasiado), pasando por una decadente etapa a fines de los 60s intentando adaptarse a los nuevos estilos psicodélicos, hasta la muerte de Burnett en 1976.

La carrera solista de Sumlin no fue muy exitosa que digamos, pero fue rellenada con su transformación en leyenda viviente.

Aunque en sus primeros años Hubert usó varias guitarras (básicamente las que podía conseguir), logró apegarse en su época dorada a ésta hermosa Gibson Les Paul Goldtop de 1956, con los micrófonos simples P-90 que se usaban en ésta era previa al descubrimiento al humbucker.

Les dejo este link a éste gran programa de radio de blues español, que le dedico este gran especial a Hubert Sumlin, y esta disponible en internet:
http://bluessyndicate.blogspot.com/2007/09/especial-hubert-sumlin.html
hasta la próxima viola del rock!!!

Es recordado con amor por los suyos.

Dios lo tenga en el paraiso de los guitarristas…
Hoy me invaden dos sentimientos: Tristeza por su partida y una insana y verde envidia por aquellos que en 1993 tuvieron la gloriosa fortuna de haberlo visto…

Recoguemos esta reseña escrita en castellano del blog MALBEC&bLUES Donde Martin recogue algunas impresiones de la gran figura que nos ha avandonado recientemente : http://malbecblues.blogspot.com/search?updated-min=2011-01-01T00:00:00-03:00&updated-max=2012-01-01T00:00:00-03:00&max-results=50

lunes 5 de diciembre de 2011

La historia grande del blues

En marzo de este año, más precisamente el sábado 26, cumplí uno de los sueños que tenía en la vida. Vi a los Allman Brothers en vivo en el Beacon Theatre de Nueva York. Esa noche, majestuosa, única, inolvidable, hubo invitados de lujo: Dr. John, Susan Tedeschi y el legendario Hubert Sumlin, quien fue presentado con énfasis por Warren Haynes. El viejo Hubert subió al escenario acompañado por un asistente, se sentó en una silla y la banda empezó a tocar el clásico de Howlin’ Wolf, Smokestack lightning, y luego Key to the highway. Hubert sacó algunos débiles solos de su Fender Stratocaster y sus clásicos riffs. Yo estaba en la fila 20 y recién me di cuenta que estaba asistido por un tubo de oxígeno cuando un primer plano suyo apareció en la pantalla gigante. Esa noche me fui extasiado por el show de los Allman, pero me quedé con la sensación de que Sumlin ya estaba atravesando el último trecho de su vida. La noche siguiente, fui a ver a Hubert al Iridium Jazz Club, en pleno Times Square. Me senté en una mesa a pocos metros de distancia del escenario y contemplé su show con atención y cierto dolor. Vi a un hombre cansado y muy enfermo tocar su guitarra como si se le fuera la vida en ello. Fue muy conmovedor. Esa noche salí a caminar por la fría Manhattan con la sensación de que ya no lo volvería a ver.

A Hubert ya lo había visto en tres ocasiones durante los noventa: una en el Festival de Blues de Long Beach, en California, y un par de veces durante sus múltiples visitas a la Argentina. En cada una de esas presentaciones el tipo dejó en claro que sabía cómo entretener con sus blues. Hubert se había enamorado de Buenos Aires. Hizo muchos amigos y grabó dos discos: Made in Argentina 1993 y I’am the backdoor man. Creo que junto a John Primer es uno de los bluesmen que más veces vino al país.

Hubert fue dueño de un estilo propio, diferente al de los demás guitarristas y muy enérgico, que se complementó a la perfección con la forma abrasiva y feroz que tenía Howlin’ Wolf para cantar los blues. En los cincuenta, Wolf tomó a Hubert como su protegido y le pagó clases de guitarra en el Conservatorio de Chicago. Esa sociedad tuvo sus frutos: Wolf contó con uno de los guitarristas más innovadores de la ciudad y Hubert tocó en una de las dos mejores bandas de la historia. La leyenda cuenta que el eterno rival de Wolf, Muddy Waters, tentó a Hubert para que se pasara de equipo. Al margen de las decenas de grabaciones que Hubert hizo junto a Howlin’ Wolf, editó una buena cantidad de discos solistas para los sellos JSP; Blind Pig, Tone Cool, Evidence y Black Top.

El nombre de Hubert Sumlin no podrá ser borrado de la historia grande del blues. Murió a los 80 años como consecuencia de un paro cardíaco derivado de una severa complicación pulmonar que arrastraba desde hacía varios años. A Hubert lo estamos llorando en todo el mundo. Imagino a Keith Richards, a Eric Clapton, a Lurrie Bell, a James Cotton, a Bob Stroger y a Ronnie Earl en sus casas escuchando sus discos y recordando los buenos momentos vividos junto a uno de los máximos exponentes de los doce compases

Adiós, Hubert ¡Hasta siempre!

RESEÑA DE NUESTRO ADMIRADO Diego Manrrique EL PAIS :http://www.elpais.com/articulo/Necrologicas/Hubert/Sumlin/abrupta/guitarra/Howlin/Wolf/elpepinec/20111206elpepinec_1/Tes

OBITUARIO
Hubert Sumlin, la abrupta guitarra de Howlin’ Wolf
El legendario ‘bluesman’ creció a la sombra del cantante y llegó a ser reverenciado por las estrellas del rock

DIEGO A. MANRIQUE 06/12/2011

Es posible que muchos no reconozcan el nombre de Hubert Sumlin, pero seguramente sí han sido tocados por su espíritu. Si han paladeado la obra de Tom Waits, saben que le gusta evocar la voz de licántropo de Howlin’ Wolf; detrás suele haber algún moderno imitando también el sonido abrupto de su guitarrista, Hubert Sumlin.

Keith Richards ideó ‘About them shoes’, su triunfo fuera del circuito del ‘blues’

Su biografía parece la del blues de Chicago: nacido junto al Misisipi, electrificado en el Norte, desechado por su público natural, reverenciado por las estrellas del rock. Hubert Sumlin murió el domingo en Wayne (Nueva Jersey), con 80 años. Había dado en Arkansas sus primeros pasos profesionales, junto a James Cotton. Pero sería otro cantante-armonicista quien facilitaría su entrada en la inmortalidad: en 1954, Howlin’ Wolf le ordenó que viajara hasta Chicago, para integrarse en su banda.

Lo de ordenar no es una forma de hablar: Howlin’ Wolf exigía una lealtad total a sus músicos: en los clubes del South Side, ellos debían vestir de etiqueta mientras el líder prefería llevar ropa cómoda. Hay testimonios que sugieren que el Lobo Aullador nunca le perdonó la temporada que le abandonó, para tocar con su máximo competidor, Muddy Waters, que a su modo dirigía una extraoficial Academia del Blues de Chicago. Pero lo cierto es que le acogió de vuelta y le mantuvo en su grupo hasta su fallecimiento, en 1976.

Intimidante por su envergadura y temible por su furia, Howlin’ Wolf moldeó a Hubert Sumlin. Había entre ellos una diferencia de 21 años y Howlin’ Wolf solía ir armado, nada de bromas. Dice la leyenda que le obligó a estudiar con un profesor de guitarra clásica y, esto es más importante, a tocar la eléctrica sin púa. Tiene sentido ya que sus impresionantes grabaciones para Chess Records revelan ecos directos de la guitarra acústica del delta blues. Enfrentado al impulso sobrehumano de Howlin’ Wolf, Sumlin respondía con líneas de sierra, frases explosivas, soluciones inesperadas ante el vértigo del hueco vacío.

Al quedarse musicalmente huérfano, Hubert Sumlin intentó mantener la banda bajo el nombre de The Wolf Pack (la Manada de Lobos). Luego, retomó una carrera en solitario que había iniciado muy tímidamente: grabó su primer elepé en Berlín Este, en 1964, durante una gira del American Folk Blues Festival. Su reputación como guitarrista explica que compañías francesas, alemanas ¡o argentinas! le produjeran discos inciertos: Sumlin carecía de grandes poderes como cantante y tendía a dejar a otros el papel protagonista.

Finalmente, sus admiradores blancos decidieron apoquinar y empujarle a hacer el disco que merecía. Fue Keith Richards quién inició en 2000 la elaboración de About them shoes, su última obra y la primera en difundirse fuera del circuito del blues. Parecía una carrera contra reloj: a Hubert se le detectó un cáncer, hubo que extirparle un pulmón y los esfuerzos se desplazaron hacia organizar conciertos para pagar las facturas hospitalarias.

About them shoes tardó cinco años en materializarse. Y funcionó: la entusiasta presencia de Richards, Eric Clapton, Levon Helm o David Johansen garantizó que tuviera eco en los medios generalistas, permitiendo que Sumlin pudiera ganarse la vida girando por pequeños locales. Conviene señalar que el repertorio de About them shoes se centraba en temas de (o identificados con) Muddy Waters; no se atrevieron a adentrarse en ese territorio inexpugnable que son las bárbaras canciones de Howlin’ Wolf.

PARA DESCARGAR GRATIS: http://elrincondelrockblues.blogspot.com/2011/02/hubert-sumlin-heart-and-soul-1989.



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