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Monthly Archives: septiembre 2011

Traemos a colacion esta banda extremeña disuelta creo hace 7 años , como una representante del BLUESENCASTELLANO en esta Region.

Es nuestro homenaje a esas BANDAS PIONERAS DEL BLUES EN CASTELLANO, por eso las RECORDAMOS.

En este enlace se pueden descargra 4 temas en formato RAR de la Banda.

Lalo Glez – Batería
Moi Martin – Bajo
Charly Glez – Guitarra
J.Luis Naranjo – Armónica
Juanjo Cortes – Voz
Oscar Dguez – Guitarra Rítmica en (2,9,10 y 11)
Carlos Duran – Saxo tenor en (2,6,8,9,10, y 11)
Jesús Lomo – Batería en (8)

Canciones:
1) Deja De Protestar (fichero RA 164Kb, 34 secs.)
2) Por La Calle Pintores (fichero RA 101Kb, 21 secs.)
3) Paso A Paso
4) Diosa Del Blues
5) Noctámbulo Mártin (fichero RA 190Kb, 39 secs.)
6) Poker De Blues
7) Salsa Picante
8) Pontiac
9) Chitlins Con Carne
10) Sopa De Tortuga
11) Vámonos Lejos

http://webdiis.unizar.es/~briz/harps/naranjo.html#Poker

Recientemente la ASOCIACION DE BLUES DE CACERES A PUBLICADO UN DISCO EN EL QUE SE INCLUYE UN TEMA DE LA BANDA:

http://www.caceresblues.es/

Con la publicacion de un DISCO RECOPILACION DE BLUES de bandas de esta comunidad,el pasado viernes, 20/2010 de mayo, a las 22.30 h, se presentaro en la Sala 2 del Gran Teatro de Cáceres el primer disco producido por la Asociación de Amigos del Blues de Cáceres y financiado por la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura. En él se recogen 16 temas de 7 bandas extremeñas de blues: Inlavables, Susan Santos, Chilis con Carne, Pronóstico Reservado, Guitar Not So Slim, Smoking Blues y Poker de Blues. Con este proyecto la Asociación pretende contribuir a la difusión del blues y a la promoción de las bandas extremeñas que cultivan este género musical . aprovechamos para hacer una ENTREVISTA RETROSPECTIVE………..

Descripción de Poker de Blues

Grupo de Rock&blues, que desde sus comienzos sorprendieron a propios y a extraños. La elección de sus temas, sus buenos músicos, junto a la gran puesta en escena les ha llevado, desde sus inicios, a recorrer la gran mayoría de los escenarios de nuestro País.
Hacen una música pegadiza, potente y bailable, con muy buena crítica de los medios de comunicación nacionales y regionales, que consideran su directo como uno de los mejores del país.

Realizan un directo basado en un espectáculo profesional cargado de buen rock´n roll, soul, r&blues, blues y funky con el que consiguen que todo el público termine cantando y bailando.

Han actuado por todo el país, representando a Extremadura en diversos festivales Nacionales e Internacionales (WOMAD 96, Artistas en Ruta, Festival de blues de la Comunidad de Madrid, Expo 98 Lisboa, Ajorock 98 Cuenca, etc.). Su disco Paso a Paso ha sido todo un acontecimiento en panorama musical, convirtiéndose en el grupo extremeño que más discos ha vendido de producción propia, siendo reeditado en tres ocasiones.

Actualmente, La formación cuenta con los siguientes músicos:
Charly González (Guitarra y voz)
Lalo González (Batería)
Carlos Jiménez (Guitarra)
J. Luis García Chicote (Piano)
Toño López (Bajo)

Colaboraciones habituales:

Esta banda, ha tenido el placer de contar siempre con excelentes músicos e instrumentistas. Nuestro más sincero agradecimiento desde aquí, a todo aquel que de alguna forma, ha participado o se ha sentido parte de esta gran familia.

Algunos de los Músicos que han colaborado y colaboran con la Banda:

J. Luís Naranjo (Armónica – actualmente enHot as swing), A.Amores Woody (Guitarra – actualmente en Falcone), Carlos Durán (Saxo Tenor – actualmente en Beri-Beri big Band), Carlos Pesado (Trombóm – actualmente en Beri-Beri big Band), Epi Salgado (Trompeta – actualmente en Beri-Beri big Band), Juanjo Cortés (Voz y Coros – actualmente en Funkestein), Oscar Dominguez (guitarra), Lorenzo Glez. (voz y coros – actualmente en Falcone), Joaquín de la Montaña (Saxo – actualmente en Beri-Beri big Band), Moi Martín (Bajo – actualmente en Falcone) Mario Pulido (Guitarra – actualmente en Hot as swing) Leandro Lorrio Bandy (Piano – actualmente en Beri-Beri big Band), Mr.Palmer (Técnico de Sonido – actualmente con La Cabra Mecánica Imágenes

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*Armonisista y guitarrista mexicano

Fotos y texto Arturo Olvera Hernández

La armónica desde siempre ha jugado un papel importante en el desarrollo del blues, en los inicios del género fue la compañera ideal del bluesman, tanto en el campo como en la ciudad, en la prisión o en los trabajos forzados, su tamaño breve facilita ser llevada en el bolsillo de cualquier prenda y en sus diminutas celdas se guardan una variedad insospechada de sonidos, lo mismo de un ferrocarril, hasta el de un saxofón.

En nuestro país han surgido músicos que han sabido sacarle provecho al instrumento, e incluso hay quienes están en la antesala de captar el feelling y la energía característica de la música negra. Uno de estos músicos de blues en México es Isidoro Negrete, quien con gentileza accedió a la charla.

¿Cómo son tus inicios en la música?“Fue con el rocanrol allá por los 60, escuchando esta música empecé a tocar la guitarra desde que tenía como 10 años y aprendí lo elemental e intentaba imitar esas canciones, me llamaba la atención su estructura, ‘sus vueltas’, encontré algo misterioso en ellas pues le daban la fuerza al rocanrol. Luego llegó la onda hippie y escuchaba en Radio 590 un programa llamado Proyección 590 que transmitía música de Canned heat, Quick silver y otros que me acercaron a música más pesada con influencia de blues, pero yo ya había identificado lo que eran esas ‘vueltas’, y luego en Radio UNAM pasaban un programa que se llamaba La respuesta está en el aire, allí escuché a Muddy Waters, a Jimmy Reed y Bo Diddley y escuché por primera vez I´m a man, y me di cuenta que ahí estaban ‘las vueltas’ que yo escuchaba en el rocanrol y comprendí que era el origen.

A la vez escuché por esos años al Hangar ambulante que tocaban lo que a mí ya me había gustado, en Hangar tocaba Sergio Villalobos, excelente guitarrista. Escuché también a Horacio Rení con Blues singer y me impresionó como tocaba las piezas de Jimmy Reed. En ese entonces yo tocaba guitarra pero no tenía grupo hasta inicios de los 70 cuando tocábamos rolas bluseadas que oíamos en los discos de los Stones y otros ingleses”.

Uno de los primeros grupos donde se sintió más a gusto fue en Ginebra fría porque tenían un estilo más blueseado, justo lo que él deseaba.

“Ahí conocí a Miguel Hernández, quien tocaba la flauta pero en esos años se enfocó más a la armónica y de inmediato nos identificamos, intercambiamos discos y enriquecimos nuestra forma de tocar, aunque yo todavía tocaba la guitarra, pero la banda se formó bien y dábamos la batalla en la onda del rythm and blues, no nos achicábamos ante nadie. Anduvimos por toda la ciudad en los llamados hoyos funky y llegó una buena oportunidad al presentarnos con Canned heat en Puebla, fue algo de lo más sobresaliente en ese tiempo”.

¿Cómo se dio el encuentro con la armónica?“Por esos mismos años encontré un manual en inglés y lo estudié, vi más o menos como era, me compré mis armónicas, le empecé a dar y rápido evolucioné.

Coincidió esto con la salida de Ernesto de León del Three souls in my mind y se pasó al Hangar ambulante, esto fue como por el 78, y yo llevaba un año dedicado por completo a la armónica, y lo que hice fue aprovechar mis conocimientos con la guitarra y trasladarlos a la armónica: los acordes, las formas, las melodías y aprendí pronto. Luego me invitó Tony Vértiz con el Hangar, fui a ensayos, toqué y a Ernesto le gustó y me invitaron formalmente, jalé con ellos e incluso cuando faltaba el bajista me aventé tocando el bajo, se supone que estaba también Olaf del Canned heat, pero nunca fue a los ensayos, sólo en alguna ocasión llegó a tocar con nosotros.

Desgraciadamente esta etapa no duró mucho y después se formó la banda con Ernesto de León pero tampoco cuajó bien, pasé con unos que se llamaron Los rockers, luego regresé al Hangar y después con un grupo que se llamó los Hot jam blues, esto ya fue por el 85, aquí ya tocaba la guitarra y también la armónica, tocábamos rolas de James Cotton, Howlin´ Wolf, de Little Walter y Paul Butterfield. De aquellos años recuerdo mucho una tocada que debió ser de las primeras donde se tocó puro blues y se reunieron Real de catorce, Follaje, Árbol, Iguana y Hot jam, cinco grupos de blues en ese tiempo era rarísimo. Por cierto también estuve en Follaje algunos años, fue otra de mis etapas como músico”.

¿Existe alguna desventaja para los músicos de blues que no pertenecen a la cultura negra americana a la hora de crear, de interpretarlo?“Bueno al no ser negros, simplemente retomamos el blues como un ritmo, como un música que nos agrada, aunque no sufrimos lo que ellos, pues no se compara lo que ellos pasaron, entonces realmente es el gusto por el ritmo, la forma en que se abordan las notas, la melodía, la intensidad, pues el blues es una gama de emociones que puede ser triste o alegre, y puedes tocarlo con mucha fuerza en vivo o muy dulce, es amplísimo”.

¿Consideras que para ser músico de blues se requiere de cierta sensibilidad o talento?“Como en todo. Te pongo el ejemplo de las artes plásticas, donde se puede hacer algo muy elemental pero a la vez muy hermoso; o algo muy elaborado e igual de hermoso, pero tienen diferentes grados de dificultad. Alguien puede tocar un blues muy sencillo, y es válido; otro lo puede hacer muy elaborado. El proceso es largo, poco a poco lo vas conociendo, lo vas asimilando. No se puede decir de la noche a la mañana: ya soy un bluesman o ya siento el blues, poco a poco lo vas desentrañando, lo vas conociendo y si tienes esa pasión puedes llegar no a ser genio pero sí lo más fino que puedas, pero esto no se logra de un día para otro y aunque no seas un genio sí puedes captar la esencia de lo que es el blues”.

¿Qué satisfacciones te ha dejado esta música, qué es lo más grato que te ha dado el blues?“Para mí el blues es como para la gente que practica deporte para desfogarse del estrés, ha sido como un soporte para mi vida, para darle un sentido a mi existencia. Aunque he tenido otras aspiraciones que he logrado también, pero ha sido en esencia el blues, pues aunque soy dentista de profesión y terminé la carrera de derecho, también hago un trabajo que raya en las artes pláticas como es la elaboración de alebrijes, (figuras de forma fantástica elaboradas en papel y de rico colorido), pero el blues siempre ha sido de interés primordial, nunca lo he abandonado. Ahora en esta nueva etapa con Ernesto creo están resultando bien las cosas, creo es uno de los guitarristas que mejor capta la entraña del blues, el más apegado”.

¿Cuáles son tus aspiraciones como músico de blues?“Como músico nunca estás satisfecho con lo que uno sabe, hay que ensayar diario, buscando discos, comparando armonicistas y más que nada dominando el aparato fonador para hacer sonar la armónica que es lo más difícil, son ejercicios que hay que hacer constantemente, es como un deporte en que hay que estar en condición, si dejas de ensayar ya no puedes dar algunos efectos que logras cuando estás en buena condición, aunque quieras no te salen”.

¿Cuánto tiempo le dedicas al ensayo?“Diario toco la armónica y la mayor parte del tiempo escucho blues, trabajo en casa y pongo mis discos, aunque no puedo hacerlo todo el día, pero tengo mis ratos, eso sí debe ser diario mínimo una o dos horas”.

¿A quién admiras o respetas por su manera de tocar?“En México me impresionó el armonicista del grupo Árbol, se llama Luis Gerardo Márquez, actualmente radica en Bélgica, donde tiene un grupo de fusión, él dominaba algunas rolas y era impresionante escucharlo, fue quien me inspiró. Y de los más grandes maestros, para mí es Little Walter, es quien llevó la armónica a los niveles más altos, la convirtió en saxofón, hizo que diera esas inflexiones, incluso le llamaron el saxofón del Mississippi, también Walter Horton, George “Harmonica” Smith, Junior Wells, James Cotton y Sonny Boy. De los blancos Paul Butterfield y más actual Kim Wilson, Jerry Portnoy. Antes me gustaba Billy Branch, pero ya desvarió mucho, metió otras ondas, creo que si viviera Willie Dixon ya lo hubiera regañado, hace un blues muy light, ese ya no es Chicago blues. Extrañamente los blancos están tocando el blues más apegado a la esencia”.

Isidoro se ha dado el gusto de palomear con la crema y nata del blues en México como Javier Bátiz, José Cruz o Betsy Pecanins. Como es de imaginarse, aspira presentarse alguna vez en Chicago, en uno de esos clubs de leyenda para palomear y presentarse con la banda de Ernesto de León.

Para terminar, Isidoro semblanteó el ámbito de los músicos de blues en el país.

“Veo en ocasiones mucho oportunismo, de repente hay quienes se quieren adueñar de la corriente y parece que piensa que ‘todo lo que se hizo antes no sirve, ahora yo soy el mero mero y voy a escribir una nueva etapa del blues nacional’. Pero he visto desaparecer a muchos que han llegado con ese afán y simplemente desaparecen al poco tiempo y jamás se les vuelve a ver o empiezan a tocar otras cosas. Creen que descubrieron el hilo negro, el blues siempre ha estado ahí y nadie es dueño del movimiento, cada quien que aporte su máximo esfuerzo para mantenerlo, y si no se puede por medio de una agrupación, uno puede seguir su camino individualmente, o con un grupo, pero es parte de la idiosincrasia del mexicano, que cree que uno está haciéndolo mejor que los demás y nunca reconocer, a pesar de que uno lleve mucho tiempo no es necesario que lo reconozcan a uno, el trabajo y la trayectoria ahí está y esa a nadie se le pude quitar. Pero en la banda de Ernesto no tenemos diferencia con nadie, ni estamos peleados con nadie y nos gustaría alternar con los grupos deseosos de tocar blues, sin envidias; ni somos más ni somos menos, simplemente tratamos de aportar lo mejor de nosotros para tocar el blues”, concluyó Negrete.

http://www.myspace.com/isidoronegretebluesband

Por Arturo Olvera H., fotos wiki-stones.blogspot.com, brianjonesfuneral, cuchillo penagos.blogspot.com, nemathaletter.com

EL 9 de junio de 1969, fecha en que se hizo oficial la salida de Brian Jones de The Rolling Stones, inició la fase final de su prolongada agonía. El 13 del mismo mes se anunciaba el ingreso de Mick Taylor a la que fue nombrada la mejor banda de rock en el mundo. Y, un mes después, el 10 de julio se verificaban los funerales del primero, en la iglesia donde había sido monaguillo, aquel día se leyó en voz alta el epitafio que el mismo Jones había escrito: “No me juzguéis demasiado severamente”.

Su primera guitarra costó tres libras, artefacto de sonido deficiente, pero que a él le complació. Subió por primera vez al escenario en Cheltenham, con un grupo local llamado “Ramrods”.

Antes de conocer a Mick Jagger y a Keith Richard, Brian tocaba en el grupo de blues del prestigiado Alexis Korner. Para entonces el joven Jones ya había recorrido varios países europeos tocando su armónica en cafés.

PINTALO DE NEGRO

A su regreso a Inglaterra se introduce íntegramente en el blues, al igual que otros jóvenes de su generación como Clapton, Page, Mayal y Burdon, al descubrir los discos de Muddy Waters, Elmore James y Jimmy Reed. Gracias a esa influencias, Brian hace uso del bottleneck o slide guitar (cuello de botella), que propiamente es un tubo metálico en uno de los dedos que se desliza por el mástil de la guitarra para extraerle un sonido hasta entonces extraño para los guitarristas ingleses.
Utilizó y dominó con inusual facilidad y maestría varias clases de guitarras acústicas y eléctricas, algunas innovadas por él mismo para lograr diversos sonidos, además de marimbas, campanas, flauta, sitar, la mencionadas armónica y otros instrumentos que dominaba no en cuestión de días, sino de horas debido a su excepcional instinto musical.

SIMPATÍA POR EL DIABLO

Jagger y Richards descubren a Brian en abril de 1962, sobre el escenario del club Marquee, donde el muchacho rubio de 20 años hacía gala del slide guitar bajo el seudónimo de de Elmo Lewis, con la banda de Alexis Korner.
En los albores del grupo, fue Brian quien sugirió el nombre de Rolling Stones para la banda, en honor a un tema homónimo de Muddy Waters. Pronto el joven de pelo rubio asumió de manera natural el liderazgo del grupo y encontró afinidad en ellos en su pasión por el blues del Mississippi y la legendaria escuela de Chicago, quizá fueron los mejores aquellos primeros años, cuando disfrutaban sus ensayos y presentaciones en las pubs londinenses, cuando los unía la amistad y el placer por la música y no los contratos e intereses millonarios creados por el show business.
Desde siempre su carácter fue inestable y vulnerable, desde su juventud primera fue proclive a las bebidas y sensible a la intolerancia. Posteriormente, cuando inició la etapa de comercialización del grupo, Jones no siempre estuvo de acuerdo con los demás miembros en cuanto el camino a seguir en las grabaciones. En los últimos tiempos como integrante de los Stones, su gusto por la música era diferente a los de Jagger y Richard, pues éstos iniciaron su inclinación hacia el rock y después para desgracia de sus fans hacia el pop. Esto para Brian fue como una traición a sus raíces negras e iniciaron los desacuerdos en cuanto a su afinidad musical, fue el principio del fin, no sólo en lo artístico, sino en su amistad.

HERMANA MORFINA

Pasada la segunda mitad de los sesenta, cuando empezó a llover el dinero y la fama, Jones tuvo varios problemas por posesión de drogas que hubo de resolver en los tribunales, situación que los desgastaba emocionalmente. Su salud se minaba evidentemente. El músico se tambaleaba, la presión lo hacía cada vez más frágil y paranoico y vivía entregado a sus excesos. Para algunos no tenía la capacidad para hacer frente al rudo negocio del rock y recurría más a los estupefacientes. Su estrella claudicaba.
Para Anthony Scaduto, en su libro titulado “Mick Jagger”, más que “la naturaleza destructiva de Brian, fue la indiferencia de los amigos, la crueldad y venganza que le inflingían… Tales como sacarlo a hurtadillas del hospital después de caer enfermo por el uso excesivo de drogas, y al momento proporcionarle LSD que iba acabando con su resistencia”.
No estaba lejos de la verdad cuando pensaba en su paranoia, que los celos profesionales de Jagger por su impresionante talento musical era el motivo para marginarlo del grupo.
En los primeros años fue el único competidor que encontró Jagger, pues era el único integrante con identidad propia. En algunos países como Alemania y otros escandinavos, Brian era la estrella del grupo. Situación que al principio fue intrascendente, pero cuando les alcanzó de lleno la fama, la fortuna y la adulación, y empezó a merecer la pena disputar el liderazgo, Jagger, Keith y Adrew Oldham, su manager, desplazaron a Jones a un papel secundario.
En ocasiones le daban llamado en los estudios a él solo, cuando los demás ya habían realizado sus grabaciones, o lo citaban a la misma hora pero el debía trabajar en otro estudio, imposibilitado ya para tocar y sollozando, sin alguien que le ofreciera ayuda.
En alguna ocasión señaló: “Lo que más me molesta es que nunca hubo un hit de los Stones mío… Todo era Jagger/Richard. ¿Qué más hay de mis canciones? Nunca utilizaron alguna. Lo quieren todo para sí: el dinero de edición, los royalties, la egolatría de escribir canciones. A mi no me dejarían entrar”.

AMOR EN VANO

En 1966, Brian aún era imprescindible para el grupo como multiinstrumentalista, pero su galopante deterioro físico y espiritual por las adicciones hacía cada vez más difícil su colaboración con la banda.
En 1967 sale de viaje de placer a Marruecos con su novia, la guapa alemana Anita Pallemberg, e invita a Keith, quien desleal, aprovecha las circunstancias, enamora a Anita y traiciona a su amigo. Este acto aberrante de parte de quien suponía su amigo, provoca la debacle largamente anunciada y Jones empieza a contemplar la oscuridad del abismo.

BÁJATE DE MI NUBE
En los albores de 1969 se veía imposibilitado para salir de gira con la que algunos consideraban “la mejor banda de rock del mundo”. En junio de ese año lo despidieron negociando una salida “decorosa” para ambas partes. A casi un mes de su separación murió ahogado en su alberca, el 3 de julio del mismo año.
Philippe Bas-Raberin escribió por aquellos años en su libro sobre la banda. “La naturaleza de su popularidad, mezcla de aprobación de unos y reprobación de otros, había reducido el mal que les hubieran podido causar los problemas que acababan de sufrir. De hecho, no eran de los que sufren por estas causas… Hay grandes posibilidades para que se les considere como el grupo más bastardo de su tiempo”.

A TRAVÉS DE LAS LÁGRIMAS

El 5 de julio del 69 se celebra en Hyde Park el concierto masivo en “memoria” de Brian. Jagger apareció radiante, maquillado, y simulando solemnidad al encubrir con cinismo sus carnosos labios, para recitar el poema “Adonais” de Shelley, “aquella soleada tarde se le escuchó como un escolar forzado a leer ante sus compañeros y miles de seguidores. ‘Peace, peace! He is not dead, he doth not sleep. He had awakened from the dream of life…’ Y Mick se puso a pisotear con estrépito sobre la tumba de Shelley y Brian, a bailar a un ritmo frenético, a gesticular para fotógrafos y camarógrafos”, reseñó Scadutto. Sonaba como si en lugar de Sheley estuviera recitando a Chuck Berry. Transformando a “Adonais” en Roll Over Beethoven.
De todos los grupos que actuaron ese día, sólo el “New church” de otro bluesman británico, Alexis Korner tuvo una actuación digna del recuerdo de Brian.

MI DULCE LADY JANE

Imposible olvidar tus notas diáfanas y cristalinas en Lady Jane, o tu estilo depurado con el slide en The red rooster, ahora que te recordamos luego de más de 40 años que dejaste de rodar por esas veredas polvorientas del blues.


Avecindado en México desde hace 14 años, Pedro Wyant se ha dado a la tarea de difundir el blues en México, país que lo acogió de buena manera gracias a su talento con la guitarra y a su generosa tarea de enseñar a los jóvenes de este país los secretos de un arte que no cualquiera sabe transmitir.

Nuestro entrevistado además de experimentado guitarrista, es arreglista, productor, director musical y compositor. Ha colaborado con grupos y solistas de la talla de Beach boys, Lou Rawls, Dr. John, además de varios discos.

Los inicios

Como el título de una canción, “fue en un café” de la avenida Miguel Ángel de Quevedo donde nos encontramos y de inmediato iniciamos la charla sobre lo que nos hizo encontrarnos: el blues.

¿Dónde nace Pedro Wyant?“En Denver, Colorado, en 1947”.

¿Cómo fueron tus primeros años?

“Riquísimos, mucha diversión, mucha música. Mi papi siempre tocaba discos, también era la época del radio, no tanto de la televisión, mi papi no quiere televisión”. Señala nuestro entrevistado en un español un tanto entrecortado.

¿A quién escuchabas?

“Cash Brekneth, John Smoke, Browny McGhee, Muddy, Orson Wells el de la noche de los marcianos jeje”.

¿Cuándo escuchas el primer blues?

“El rock escuché primero, es raro, el blues nació en mi país, pero de eso no escuchamos nada, y lo que yo pensaba era el blues fue Louis Armostrong, había mucho blues en Nueva Orleans, pero no fue blues como sabemos hoy en día. Quizá cuando lo escuché por primera vez fue en los 50s cuando mi hermano Spencer escuchaba a Mississippi John Hurt, Lightin’ Hopkins, Leadbelly y muchos otros artistas como Bukka White con repertorio acústica, nunca eléctrica. Cuando empecé con la guitarra no había muchos éxitos bluseros, cuando mi primer banda no tocábamos blues, pero tuve cuates (amigos) que tocaban blues de Jimmy Reed, y cuando escuchó a estos chavos tocando esta música que fue muy popular con los rockeros compré música de Jimmy Reed”.
Momentos decisivos

¿Cuándo decides que el blues es tu vida?

“Lo conocí empecé a tocarlo por los 50 y 60, pero no fue muy buen blues porque no sabemos, pero lo seguimos a los 80. También fui jazzista tocando la guitarra, pero me di cuenta que esa música no era para mí, es mucha técnica y decidí regresar a las raíces y escuchar a los viejitos como Sunnyland Slim, Elmore James, Robert Johnson y Charly Patton, los que criaron la música”.

Pedro actualmente tiene 64 años, cuando rondaba los 40, nos dijo que tocaba con músicos negros en Colorado, donde había clubes donde se tocaba blues, “fue realmente donde aprendí con esos señores que eran muy buenos conmigo”.

Durante su larga trayectoria ha compartido escenario con figuras importantes como Albert Collins, Budy Guy, Carey Bell y The Platters, entre otros.

¿Tuviste algún maestro para aprender el blues?

“No, sí estudié algo de jazz, pero de blues no, conocí entonces muchos jazzistas”

¿Qué hizo que dejaras el jazz por el blues?

“El jazz es muy técnico, si tocas algo de Coltrane siempre la tonalidad cambia y siempre estoy capturando cuando toco, pero nunca toqué del corazón, sino con los dedos y el cerebro. Y cuando toco el blues doy más y no pienso en el diapasón, es más mi voz propia, su fraseo es increíble por eso me gusta tanto lo que hicieron los del delta, no saben de técnica, ellos cantan del corazón, su creatividad es increíble”.

El blues en castellano

Wyant señaló que los negros nunca han perdido su creatividad, esa que los ha ayudado a sobrevivir no sólo en la música, y que el blues lo pueden tocar muchos, pero por ejemplo en Los Ángeles hay muchos latinos, pero muy pocos pueden tocar el blues con propiedad y hacerlo realmente bien.

¿Cuál sería la dificultad mayor para un latino a la hora de tocar el blues?

“Ni latinos, ni sajones sabremos lo que pasaron los negros, son culturas diferentes que tienen expresiones diferentes y que marcan lo que producen, por esto es tan complicado a veces abordar el blues para quien no es negro”.

Pedro ha tocado y pasado largas temporadas en Los Ángeles, también ha tocado en Chicago en el local de Buddy Guy al lado de Lonnie Brooks.

¿En tus temporadas en Los Ángeles notaste o había una corriente fuerte de blues en castellano?
“Había grupos chicanos, es decir de hijos de mexicanos nacidos allá, pero no hablan el español, entonces no cantan en español, nunca escuché blues en español”.

¿Y a ti, qué te trae a México, qué te enamora de este país?

“La Primera vez que vine aquí fue en 1977, mi hermano y yo venimos para vacaciones, me gusta el país que cuando estoy abordando el avión de regreso no quería ir. Hay muchos elementos para quedarme, pero hay una energía aquí que no encuentro en ningún otro lugar, creo es algo que viene de la tierra, no tengo buen trabajo, pero lo que me gusta más que nunca es la gente, los mexicanos tienen sus ratos malos como cualquiera, pero sus corazones son de ambos lados del pecho y eso es lo que me gusta, y desde el primer momento que llegué me sentí mucho bienvenido, además necesitaba un cambio, porque cuando perdí mi papá allá, mis posibilidades no fue tan buenas, pero antes vine acá a visitar una amiga y me trajo a la escuela Martell (de música) y me dieron una oferta y tiempo para decidir porque era muy radical el cambio, el lenguaje para mí es difícil, de la cultura no sabía muy bien, sólo lo que me decían algunos vecinos, aprendí mucho pero no es igual, estuve otro tiempo en Los Ángeles pero necesitaba un cambio, no me gustan las políticas racistas hacia los latinos y los negros, lo bueno es que no han pasado algunas leyes, pero se han dado oleadas contra los latinos”.

Mister Pedro dice que afortunadamente el blues en México a evolucionado para bien, respecto a cuando él recién llegó, pues no había tantos grupos, no existía la asociación (AMBLUES), y que honestamente no le gustó lo que escuchó recién llegado, pero ahora hay más músicos y bandas y se escuchan mejor.

Señaló que “muchos guitarristas no saben la diferencia de rock y blues, tantos guitarristas que tienen el concepto de rockero, van muy rápido en la guitarra, pero han mejorado, creo que el nivel es bueno”.

¿El músico mexicano tiene talento para ser un buen blusista?

“No es cuestión de talento, estoy muy impresionado por el talento que existe, con mis alumnos y los músicos de aquí, no es cuestión de esto, les falta un mejor conocimiento de la música, falta más práctica”, concluyó.

Por Arturo Olvera Hdez.
Fotos de la página web de P. Wyant y A. Olvera