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Archivos en la Categoría: Ciclo mujeres del blues argentino


Entrevista: María Luz Carballo

Blues te salve, María

Con una familia compuesto por músicos de primer nivel de la talla de Celeste Carballo, Lito y María Gabriela Epumer -entre otros- era imposible que María Luz no se dedicara a la música. El destino le tenía preparada una vida a puro blues repartida entre Buenos Aires y Chicago.

¿Cómo fue que llegaste al blues?

Mi tía es Celeste Carballo, la cantante, así que mi mamá me llevaba a su casa cuando yo tenía siete años y ahí empecé a escuchar blues. El primer blues que escuché fue de Janis Joplin, “Mecedes benz” y después los shows de mi tía, que iba de chiquita y escuchaba blues y un show de Pappo, que era amigo de mi tía y venía a casa cada tanto. A los 14 años mi mamá me lleva a ver un show de él que tocaba con Riff en Cemento. Pappo había vuelto de Estados Unidos en 1991 y fue el que me empezó a enseñar otra clase de blues, el verdadero blues, como Muddy Waters, Freddie King, Robert Johnson, todo el blues viejo, el blues de Mississippi. En general toda mi familia de parte de mi papá fueron músicos, mi primo Lucio Maceira toca blues y jazz, es baterista, mi prima Maria Gabriela, que falleció, era guitarrista también. Mi primo Lito Epumer es un gran guitarrista de jazz. Entonces siempre en la familia se escuchaba blues y jazz. A los 16 mi papá me regaló mi primera guitarra, empecé a tocar arriba de los blues, tratando de sacar solos de Albert King, BB King, Freddie King. Después empecé a ir a tocar a las zapadas, en lugares como Tabaco. A los 18 años fui a ver a John Primer la primera vez que vino a la Argentina y tuve la oportunidad de hablar con él, que me dio su tarjeta y me dijo “tenés que venir al festival de Chicago, cuatro días de blues todo el día y toda la noche”. Eso me quedó resonando en la cabeza y a los 20 decidí hacer ese viaje. Vi toda la movida de blues que había allá y en vez de quedarme tres meses me quedé como nueve años, no me quise volver más.

¿Y cómo fue tu experiencia allá?

Cuando llegué a Chicago empecé a tocar en Blues Etcetera, que tenían zapadas todos los domingos. Ahí fui aprendiendo mucho, todos tocaban súper bien, está lleno de bluseros y cada uno tiene su estilo, su onda. Aprendí mucho, medio como autodidacta, porque en realidad nunca estudié mucha música. Billy Branch fue el primero que me invitaba a tocar, él tocaba todos los lunes en Blues Etcetera, y toqué de invitada de músicos locales de allá de blues. Después llegué a tocar como guitarrista de la hija de BB King. En Chicago me casé con un sonidista que trabajaba en el bolichito B.L.U.E.S, me embaracé y toqué todo el embarazo pero cuando nació mi hija Lucille mi marido me prohibió tocar. Ahí estuve cinco años cantando gospel en una iglesia negra bautista en el sur de Chicago y ahí aprendí realmente cómo cantar. Ahí te das cuenta que sale todo de la iglesia, los mejores músicos afroamericanos que no tienen la posibilidad de pagarse una educación aprenden todo en las iglesias, empiezan tocando de chiquitos. Después de esos cinco años que canté gospel, me separé y volví a la escena del blues en el 2004. Ahí empecé a tocar con Linsey Alexander, que toca mucho en el circuito del Blue Chicago, Buddy Guy Legends…

Tuve la oportunidad de verlo en vivo en Chicago a Linsey Alexander. Un guitarrista extraordinario.

Sí, sí. Y bueno, con él toqué varias fechas porque el guitarrista de él se fue a tocar con Buddy Guy y entonces él me dio trabajo, por suerte. Después ahí arranque con el María Blues Trío y toqué en B.L.U.E.S y después en otros lugares como Kingston Mines, donde siempre voy a tocar. También tuve la posibilidad cuando llegué a Chicago de conocer a Lurrie Bell, que en ese momento tenía muchos problemas y lo llevamos a vivir a mi departamento en Chicago y lo cuidamos. Con los años él se casó con una fotógrafa de Chicago que era amiga mía y el año pasado vine acá a Buenos Aires y justo estaba acá, así que lo invité a casa y terminamos comiendo pizza en casa y tocando blues. Este año viene en septiembre y voy a tener el honor de tocar con él y acompañarlo en La Trastienda.

No sabía que iba a volver Lurrie este año, qué buena noticia.

Si, va a volver a La Trastienda en septiembre. Me tengo que ir en agosto para allá y tengo que volver con Lurrie en septiembre porque no puede viajar solo. Después ya me quiero quedar acá. Después de estar 9 años ilegal, cuando me salieron mis papeles volví a Buenos Aires y toqué de invitada con Botafogo, me fui a zapar a Mr. Jones, armé mi trío y salí a tocar. Armé una banda nueva con unos pibes jóvenes que se tocan todo. Estamos buscando un manager para que nos consiga más fechas y seguir tocando blues.

Contame cómo fue cuando empezaste a cantar blues en castellano allá en Chicago.

Vos pensás que las películas de racismo son parte de la historia, que ya fue, pero en realidad no. Cuando llegué allá me hice amiga de Big Mouth Williams, un blusero de noventa y pico de años que había laburado en una plantación de algodón, que me decía que el racismo era terrible y hablaba en contra de los blancos. Y los blancos te hablaban en contra de los negros. Es toda una tensión social, se convierte en una paranoia. Cuando vas a escuchar música negra al principio sos inocente de ese problema social pero después ves que son todos negros tocando blues para gente blanca adinerada y que los dueños de los lugares son blancos que les pagan muy mal a los músicos de blues. Trabajan más que nada para el turista. Ahí yo conocí a mi ex marido, súper racista y abusivo. Sufrí mucho maltrato domestico hasta que lo dejé y estando separados me seguía amenazando, me decía que no podía tocar blues porque era su territorio y que yo era una inmigrante de mierda. Hay racismo y de repente no sos ni blanca ni negra, sos latina y te empezás a preguntar qué hacés ahí en el medio. Necesitaba violero una banda de blues mexicana de allá, me conectaron y empecé a tocar con esa banda, que tocaban blues en español. Ahí empecé a recordar un poco el blues de nosotros, el que canta mi tía, el que hizo toda la vida Pappo, Manal. ¿Por qué no hacer blues en español? Cuando empezamos a tocar en los barrios hispanos me sentí como en mi casa, no había racismo, había otra clase de libertad y me empecé a sentir mejor porque me hizo acordar cómo era mi vida en Buenos Aires, sin ese problema de negro-blanco, blanco-negro.

¿Vas a volver este año para tocar allá?

A principios de este año un rapero me invitó a grabar un tema juntos, una mezcla de blues y soul y el pibe rapeaba. Me llevó a un canal de TV afroamericano que hay en Chicago y cuando fui al canal eran todos morenos y morenas -yo la única latina- y cuando me bajo del escenario y terminan de filmar el show, aparece un señor mayor, Thomas, que era parte de Motown Records. Me empezó a contar que el primo de él era Barrett Strong, uno de los compositores más grandes que tuvo Motown en Detroit y que estaba panificando abrir un sello en Chicago para este verano. El problema de Chicago es que hay excelentes músicos de blues, jazz, rock, todos los ámbitos, pero no hay compañías discográficas, no hay producción. Entonces los buenos músicos pueden estar 10, 20 años tocando en el mismo lugar pero no graban discos. Fue mi caso, estuve tocando allá 13 años y no grabé discos. Te concentrás más en tocar en vivo y el que graba, lo hace de forma independiente. Me dijeron que yo cantaba como Teena Marie, que fue la única blanca que grabó en Motown. Me vine acá hace unos meses a quedarme en Buenos Aires y me llaman desde allá que me invitan a tocar en un festival muy grande -que va a ser en Nashville- en homenaje a este compositor Berry, de la Motown y que van a ir muchos artistas, entre ellos BB King. Me invitan a cantar y tocar dos temas de él, a mi elección. Va a ser una experiencia muy grossa.

Por supuesto. Ahora que estuviste acá un tiempo… ¿ves que hay una escena bien formada en el blues local o ves que está quedado?

Sí, totalmente. Yo estuve muchos años en Chicago y cuando volví, hoy por hoy, estoy planeando volver y quedarme a vivir en Buenos Aires. La escena de blues de acá es igual o superior a la de Chicago, la pasión por el blues que hay en Buenos Aires se iguala con Chicago, Mississippi, es increíble. Les cuento a colegas, músicos morenos de allá, lo que sucede acá, que todo el mundo toca blues, jazz, funk, soul y no me creen. Tuve la oportunidad de conocer a Taj Mahal en persona por un pibito que era alumno mío allá y Taj Mahal me mira y dice `Oh, Argentina, cómo tocan el blues ahí Botafogo, Pappo´. Tipos como Taj Mahal y BB King vinieron acá y se volvieron locos, porque no sabían la movida que había. En el 92 vinieron Albert King, Albert Collins, Buddy Guy, BB King y era increíble la respuesta del público. En México estamos consideramos los mejores músicos a nivel latinoamericano representando al blues, al rock, la música americana. Es una contradicción, porque somos sudamericanos pero tenemos algo que ver con la historia del blues, la esclavitud y la opresión y la canalizamos por ahí tocando blues.

Para hacer un cierre… sé que es un poco difícil, pero nombrame solamente tres artistas claves, una especie de ABC, como para alguien que se quiere iniciar en el blues.

Y… no sé, a mi Pappo me dijo siempre `Escuchá a Muddy Waters´… El padre del blues eléctrico es Muddy, como si querés escuchar tango tenés que escuchar a Goyeneche. Hay muchos que me gustan. Muddy Waters, Freddie King… y de acá te diría Pappo. Con estos tres si sos violero algún riff tenés que aprender.

Fernando Piscitelli. Corresponsal en Argentina.

http://www.facebook.com/marialuzcarballo#!/marialuzcarballo

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